viernes, 8 de junio de 2007

PERPLEJO

Perplejo: "Irresoluto, confuso, indeciso". Este es el título de este blog. Hay varias razones para ello:
Por lo general, una persona interpretará la palabra "perplejo" como que una persona está "asombrada", "estupefacta", "pasmada". ´No es cierto: no significa eso. Significa "irresoluto, confuso, indeciso". Es un ejemplo de que las cosas pueden no ser lo que parecen (de hecho, así pasa en innumerables ocasiones). Siempre hay algo más, algo que se nos escapa.
La primera vez que me fijé realmente en esta palabra, hace ya muchos años, en el siglo XX, pensé que la persona que lo dijo estaba "asombrada", pero no: estaba "confusa, indecisa, irresoluta": después de décadas de investigaciones, siempre seguía habiendo algo nuevo que se le escapaba y que era digno y hasta necesaria de estudio, por él u otro/a.
Me parece una palabra bella, bonita, poco utilizada y, aún más, desconocida.
Es un estado de la persona.... ¿emocional, del pensamiento, del alma, del cerebro?, ¿cuál elegirías?, ¿una, varias de ellas?.

Pienso que debería ser "EL ESTADO": o, al menos, el estado vital permanente para cualquiera con iniciativa, con inquietudes, despierto, receptivo, abierto, inconformista, VIVO (puedes añadir algún otro que se te ocurra). Siempre hay algo nuevo por descubrir, saber, arreglar, encauzar, comprender (puedes añadir algún otro que se te ocurra). El estar perplejo creo firmemente que es necesario antes de afrontar la búsqueda de lo lógico, de la verdad, de lo consecuente, de lo útil (puedes añadir algún otro que se te ocurra). Lo puede englobar todo.
Una nueva versión del cogito ergo sum podría ser estoy perplejo, luego pienso, luego existo.
¿No?.
Yo estoy perplejo.